El mixiote ya viene cocido y listo para disfrutar. El objetivo al calentarlo es sencillo: devolverle temperatura conservando su jugo. La regla de oro es calor suave y húmedo; el calor seco y agresivo reseca la carne. Aquí van los tres métodos, de mejor a más rápido.
1. Al vapor (el mejor resultado)
Es la forma más fiel a su cocción original.
- Coloca el mixiote, en su envoltura o en un recipiente, sobre una vaporera con agua caliente.
- Tapa y calienta a fuego medio de 10 a 15 minutos, hasta que esté bien caliente por dentro.
- Cuida que el agua no se acabe; el vapor constante es lo que mantiene la carne jugosa.
2. Baño María (práctico y parejo)
- Pon el mixiote en una bolsa o recipiente cerrado y sumérgelo en una olla con agua caliente (sin que hierva fuerte).
- Calienta de 10 a 15 minutos. Así el calor llega de forma uniforme sin contacto directo con el fuego.
3. Microondas (el más rápido)
- Pasa la carne con su jugo a un plato apto para microondas.
- Tápalo con una tapa ventilada o papel de cocina húmedo para crear vapor.
- Calienta en intervalos de 1 minuto, revolviendo entre uno y otro, hasta que esté caliente. No lo dejes de más: se reseca.
El consomé y las tortillas
Si tu pedido incluye consomé, caliéntalo aparte en una olla a fuego bajo hasta que humee, sin dejar que hierva a borbotones. Las tortillas, en comal o en una sartén caliente unos segundos por lado; envueltas en una servilleta de tela se mantienen calientes durante toda la comida.
Tres errores a evitar
- Calentar a fuego muy alto y en seco: reseca la carne.
- Recalentar varias veces: caliéntalo por porciones, solo lo que vas a servir.
- Tirar el jugo: ese jugo es sabor; caliéntalo con la carne y úsalo en el taco.